Comúnmente se cree que usar el humor en el trabajo puede estar mal, siempre he pensado que puede ser todo lo contrario, claro esta, dentro de sus limites pues no se trata de ser payasos, ofender o acosar, se trata de tomarse las cosas del trabajo con buen humor….Buscando fundamentos de este pensamiento he encontrado el trabajo del profesor de Management del Robert J. Trulaske Sr. College of Business en
La investigación de Robert se vale de la antropología, las comunicaciones y la sociología, y se centra en tres áreas: 1. Como trabaja el humor, sus efectos cognitivos y como los investigadores dicen que influencia la creatividad, 2. Porque el humor tiene un efecto positivo en las organizaciones 3. La influencia del humor en las emociones positivas y como estas mejoran el desempeño de las organizaciones, y como la cultura influye en el uso del humor, especialmente enfocado a multinacionales donde la gente puede tener diferencias en su sentido del humor y su sensibilidad, rechazando para estos casos la teoria de que se debe evitar el humor y brindando reglas básicas para entender cuando y que tipo de humor puede ser apropiado.
Si bien no he tenido la oportunidad de leer su investigación completa, me llaman mucho la atención ciertos aspectos concluyentes que ha expresado en la revista BusinessWeek, los cuales considero que como empleados pero sobretodo como jefes debemos conocer.
Existe teoría y evidencia que indican que el humor a nivel individual es importante, el uso del mismo y la habilidad para producir y entender el humor esta asociado con la inteligencia y la creatividad, dos cualidades altamente valoradas en las empresas, y que parten del mismo proceso neuronal que produce el humor, mas allá, la relación entre el humor y las emociones positivas aparentemente es alta y existe una fuerte correlación entre las emociones positivas y el desempeño en el trabajo.
Aunque nadie ha estudiado el humor como una parte directa del desempeño de los empleados, se sabe que el ambiente positivo mejora el rendimiento individual, incrementando la productividad pero sobretodo aumenta la habilidad para comunicarse bien con los jefes, los colegas y los clientes. También amplifica la sensación de pertenencia e integración al grupo de trabajo. Y allí es donde influye en la retención de los trabajadores, un trabajador que tenga emociones positivas sobre su trabajo, que le guste donde y con quien trabaja, tendrá menos posibilidades de retirarse.
Un punto muy valioso que plantea Robert es que el humor en un entorno abierto, permite que la gente se exprese mas libremente y haga comentarios que de lo contrario no haría, lo cual como directivos de empresas podemos usar efectivamente para entender como están pensando los empleados y puede convertirse en una oportunidad para conocer una queja o una critica que nunca habría llegado a nuestros oídos de manera directa.
1 comentario:
En España se han publicado un par de libros sobre esta cuestión: "Alta Diversión: Los beneficios del humor en el trabajo», de Eduardo Jaúregui y Jesús Damián; o «El sentido del humor: manual de instrucciones», también de Eduardo Jaúregui.
Un saludo.
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